Reflexiones tras facilitar el VI Think Tank del IMEDEA sobre la excelencia en investigación.
A menudo imaginamos la excelencia científica como el logro de un/a investigador/a brillante en la soledad de su laboratorio. Sin embargo, la realidad de los centros de vanguardia nos dice algo muy distinto: la ciencia de alto impacto es, ante todo, un deporte de equipo.
Recientemente tuvimos la oportunidad de facilitar el VI Think Tank científico para el IMEDEA (CSIC-UIB). Bajo el lema “Excellence in Research”, más de 50 profesionales —desde investigadores principales hasta personal técnico y de administración— se reunieron con un objetivo claro: dejar a un lado la inercia del día a día para co-construir el futuro del centro.
El Arca de Noé: una metáfora de resiliencia y éxito
Para abrir la sesión, pedimos a los participantes que proyectaran la visión del IMEDEA en 2030 a través de metáforas visuales. Una de las que resonó fue la del Arca de Noé.
En esta imagen, el instituto se visualiza como una embarcación robusta que navega en un mar complejo, resistiendo vientos externos y burocracias. Pero lo más potente de la metáfora no es el barco en sí, sino su tripulación: un grupo diverso de “especies” (perfiles profesionales) que, a pesar de sus diferencias, reman en la misma dirección. Esta imagen integra perfectamente la idea de que la excelencia institucional solo se alcanza cuando el soporte administrativo, la infraestructura técnica y la investigación caminan de la mano.
¿Qué significa hoy la “Excelencia en Investigación”?
Trabajar sobre el marco de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) nos permitió aterrizar conceptos que a veces parecen abstractos. Los criterios de excelencia nos dicen que no basta con la calidad científica y la originalidad del conocimiento. La excelencia moderna es multidimensional:
- Excelencia del equipo y del entorno: Valorar no solo el talento individual, sino el equilibrio entre perfiles senior y junior, y el soporte institucional que permite que la ciencia ocurra.
- Impacto social y transferencia: El compromiso de producir conocimiento que beneficie a la sociedad y se alinee con misiones estratégicas como la transición verde o la salud.
- Ciencia abierta e integridad: La transparencia y el acceso abierto como marcadores de calidad innegociables.
Mujeres y Ciencia: Un liderazgo necesario
Un aspecto que nos resultó especialmente gratificante fue constatar el peso femenino en la jornada. No solo por el número de asistentes, sino por la calidad del liderazgo que las mujeres están ejerciendo en las líneas de investigación más punteras del centro.
Nos apasiona ver cómo el ecosistema científico se enriquece con esta diversidad. Durante el taller, se hizo evidente que fomentar el liderazgo femenino no es sólo solo cuestión de ética o cumplimiento; sino, en palabras de la propia AEI, auténticos marcadores de calidad y excelencia.
Del diagnóstico a la acción concreta
Fieles al enfoque de Go Consulting, no quisimos que la jornada se quedara en una declaración de intenciones. Trabajamos sobre los criterios de la AEI para, en mesas de trabajo temáticas, identificar “dolores” y transformarlos en propuestas.
Especialmente valioso fue ver cómo de cada mesa salió un “primer paso” con acciones concretas. Porque la excelencia no es un destino, sino un hábito que se cultiva cada día con pequeñas acciones coordinadas.
Reflexión final: diálogo para caminar juntos
Cerramos la jornada con una nube de palabras. De todas las reflexiones compartidas, la palabra que más resonó fue DIÁLOGO.
Nos parece una señal poderosa. En un entorno de alta carga de trabajo y retos burocráticos, que un equipo termine una sesión estratégica consciente del valor del diálogo demuestra que, cuando hay propósito y cohesión, el futuro se mira de otra manera.
Trabajar con el IMEDEA nos recuerda que el factor humano sigue siendo el motor de la excelencia. Cuando un equipo se siente escuchado y comparte una visión, es capaz de navegar por cualquier mar.
¿Y tú? ¿Sientes que en tu organización la excelencia se entiende como un logro individual o como un éxito colectivo?


