¿Cuál es tu círculo?

Proactividad y toma de decisiones

En Go Consulting hemos realizado un taller sobre proactividad y toma de decisiones con un grupo de mujeres de la empresa Iberostar que transmiten una energía increíble. Juntas hemos reflexionado sobre nuestros mapas mentales a la hora de evaluar y actuar ante una situación concreta.

Al hablar de las múltiples formas de actuar frente a una misma situación, hemos lanzado la reflexión de que la propia toma de decisión y nuestra forma de actuar son actos elegibles, es decir, tenemos más capacidad de influir en lo que nos rodean de lo que creemos

Cada persona tenemos nuestro círculo de preocupación, donde está todo lo que es importante en nuestra vida, lo que nos preocupa y lo que nos interesa, como la salud, la crisis, la educación de nuestros hijos, o inlcuso la paz mundial. Al ser cada uno de nosotros diferente, también lo será ese círculo. 

Dentro del círculo de preocupación, se dibuja el círculo de influencia, del que forma parte aquello que nos preocupa pero en lo que podemos influir, es decir, situaciones sobre las que tenemos cierta capacidad de control. Por ejemplo, la educación de nuestros hijos, nuestra relación de pareja o nuestras relaciones profesionales. 

El tamaño que damos a nuestros círculos de preocupación e influencia genera un tipo de enfoque diferente en cada persona. 

Enfoque reactivo: “no puedo hacer nada”

Quienes se centran en lo que no pueden controlar de su círculo de preocupación, utilizan un enfoque reactivo, generando un círculo de influencia menor. Esto les provoca la sensación de no controlar lo que ocurre en sus vidas, de esperar que la situaciones se arreglen solas, a culpar a los demás y a las circunstancias de los malos resultados, a mostrarse víctimas, a paralizarse ante el fracaso y a creer que la vida es injusta.

Se traduce en el lenguaje que utilizan: “no puedo hacer nada”, “es que yo soy así”, “así son las cosas”, “no puedo”, “no es mi culpa”, etc. 

Enfoque proactivo: “hay alternativas”

En cambio, quienes se centran en su círculo de influencia utilizan un enfoque proactivo, ya que creen en su capacidad de influir en lo que ocurre en su vida.

Suelen ser personas que piensan antes de actuar, son perseverantes y se esfuerzan en conseguir sus objetivos, reconocen sus errores y aprenden de ellos, aceptan el cambio y se esfuerzan en mejorar.

En definitiva, se hacen responsables de sus actos y resultados, y esto les lleva a utilizar expresiones como “veamos alternativas”, “no tengo que dejar que me afecte”, “lo haré”, “sé que puedo mejorar”, etc. 

Taller de influencia
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