3 juegos fáciles para jugar en familia estas vacaciones

3 juegos fáciles para jugar en familia estas vacaciones

En GO Consulting nos pasamos el año facilitando dinámicas para que los equipos se comuniquen mejor, resuelvan problemas juntos y, sobre todo, generen lazos de confianza.

Sin embargo, cuando llega el verano y nos quitamos el traje de consultores, esa “deformación profesional” no desaparece del todo. ¡Al contrario! Tenemos un superpoder listo para usar: nos gusta jugar y tenemos “en cartera” un montón de juegos sencillos que, ahora que estamos de vacaciones, son un recurso precioso para esos momentos estivales en los que queremos pasar tiempo de calidad con los nuestros, especialmente si hay niños y niñas en la familia.

Por eso, nuestro socio Jorge Serrano nos comparte tres juegos fáciles para jugar en familia, sin necesidad de grandes materiales, listos para cualquier momento y más que testados y validados 🙂 con sus dos hijos de 7 y 11 años.

Jugar en familia: una forma sencilla de conectar en vacaciones

Las vacaciones son un momento perfecto para bajar el ritmo, desconectar de las pantallas y compartir tiempo de calidad. Y muchas veces no hace falta organizar grandes planes: basta con tener a mano algunos juegos familiares sencillos, adaptables y fáciles de explicar.

Al final, tanto en las organizaciones como en casa, las dinámicas más potentes no siempre son las más complejas. Son las que nos permiten escucharnos, reírnos de los errores, cooperar y pasar un buen rato juntos.

Aquí van tres juegos para jugar en familia en vacaciones que podéis probar en una terraza, en el jardín, en el salón, junto a la piscina o en la orilla del mar.

1. Patito & Catch: una versión colaborativa del patito inglés

Una versión todavía más molona y colaborativa del patito inglés.

Cómo se juega a Patito & Catch

Necesitamos un objeto que quepa en un puño, como un llavero, una pulsera, una figura pequeña o cualquier otro objeto fácil de esconder.

Juntamos a toda la familia en un extremo de la terraza, el jardín, el salón o el espacio donde vayamos a jugar. Una persona “la lleva” y se coloca en el otro extremo, con el objeto situado cerca. Por ejemplo, si está de pie, puede colocarlo entre sus piernas; si está sentada, debajo de la silla.

La mecánica es muy parecida a la del patito inglés, con una particularidad importante: todos los participantes juegan juntos como equipo para alcanzar el objeto, agarrarlo y llevárselo de vuelta a la “casa” de origen.

La persona que la lleva tiene varias oportunidades para intentar adivinar quién tiene el objeto durante el camino de vuelta. Recordemos que seguimos funcionando como en el patito inglés cuando el grupo está regresando con el objeto escondido.

Mientras quien la lleva canta “1, 2, 3… patito & catch, 1, 2, 3, ya!”, el grupo puede ir pasándose el objeto de unos a otros. Esa es la gracia del juego: moverse, colaborar, disimular y proteger al equipo.

Si el objeto alcanza la casa y quien la lleva no ha conseguido adivinar quién lo tenía, el grupo gana. Si el objeto es descubierto, se vuelve a empezar.

Es uno de esos juegos en familia sin material complicado, perfecto para niños y adultos, donde la cooperación pesa más que la competición.

2. Teléfono roto con mímica: un juego para reírse de los malentendidos

La versión física del teléfono roto. Ojo con la variante de un día completo 🙂

Cómo se juega al teléfono roto con mímica

Nos colocamos todos y todas en fila, dándonos mutuamente la espalda.

La primera persona de la fila piensa en un gesto, que recomendamos que sea un poquito elaborado. Por ejemplo, cambiar una bombilla, preparar una pizza, montar una tienda de campaña o hacer como si estuviera pescando.

La primera persona le toca la espalda a la siguiente, que se gira para ver el gesto.

La segunda persona debe tocarle el hombro a la tercera para que se gire y reproducir ese mismo gesto, que inevitablemente contará con algunas variaciones y aportaciones de “cosecha propia” jejeje.

La última persona de la fila reproduce el gesto para todos y todas, y después la primera repite el gesto original.

A ver qué sale 🙂

Este es uno de esos juegos fáciles para jugar en familia que siempre funcionan, porque no buscan hacerlo perfecto, sino disfrutar de cómo el mensaje se transforma por el camino.

Variante para jugar durante todo el día

También podéis probar la variante de todo un día.

Aquí ya no se montan filas. Una persona realiza un gesto por la mañana a alguien de la familia, que deberá reproducirlo a otra persona más tarde. Esa persona, a su vez, deberá pasarlo a otra en otro momento del día.

El objetivo es que, al finalizar la jornada, el gesto haya rodado por toda la familia y pueda revelarse durante la cena.

Es una forma divertida de mantener el juego vivo durante las vacaciones y de generar pequeños momentos de complicidad a lo largo del día.

3. Piedra, papel o tijera… splash!

Una versión en bañador del clásico piedra, papel o tijera para jugar frente a la piscina o al mar.

Cómo se juega frente a la piscina o al mar

Jugamos esta vez en parejas.

Escogemos un lugar cerca del agua: puede ser junto a la piscina, en la orilla del mar o en cualquier espacio donde el final del recorrido acabe en chapuzón.

Hacemos rondas de piedra, papel o tijera. Quien pierde avanza un paso hacia el agua. Así hasta que uno de los dos tenga que lanzarse obligatoriamente.

Puede ser útil usar las baldosas de la terraza a modo de “casillas” por las que avanzar a medida que se pierden las rondas.

Es un juego sencillo, rápido y perfecto para esos momentos de verano en los que apetece moverse, reírse y acabar en remojo.

Juegos sencillos para compartir tiempo de calidad sin pantallas

Ahora, si sois juguetones de verdad como nosotros, seguro que probaréis alguno de estos juegos familiares para verano.

Si no lo sois, podéis contárselo a los niños y así jugarán entre ellos… puede que al final os insistan y os animéis.

Por supuesto, si tenéis alguna duda sobre la mecánica, aquí estamos para resolverla.

Porque jugar es una cosa muy seria 🙂

Quienes tenemos peques en casa sabemos que las vacaciones son el momento perfecto para bajar el ritmo, conectar y compartir tiempo de calidad, sin pantallas de por medio. Quizá les estemos regalando un recuerdo de por vida.

Porque jugar también es una forma de conectar

Al final, tanto en las organizaciones como en casa, las dinámicas más potentes no son las más complejas, sino las que nos permiten escucharnos, reírnos de los errores y pasar un buen rato juntos.

Eso también forma parte de nuestra manera de entender el acompañamiento a personas y equipos en Mallorca: crear condiciones para que las personas participen, se escuchen y construyan algo juntas, aunque en verano ese “algo” sea simplemente una tarde divertida en familia.

Nos encantaría saber si probáis alguno de estos juegos en vuestras vacaciones.

¿Soléis adaptar algún juego o dinámica con vuestra familia durante el verano?